DERECHOS DE AUTOR

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miércoles, 9 de enero de 2013
Tenía razón
Escuchaba: "No vales para nada".
Pero cargaba los libros, los logros,
todos sus planes y sus ambiciones
y las defendía a capa y espada.
Y siempre sonaba "No vales para nada".
Cumplió los años, uno tras otro,
acumuló decepción y frustraciones,
le rompieron el sueño; se acabó la magia.
Ahora que entiende que no sirvió para nada,
puede comenzar de nuevo, libre de cargas.
martes, 8 de enero de 2013
Olvidar (te)
Escribió: "¿Ves? Hace ya más de un año que no te envío mensajes. Prometí que te olvidaría, que no te molestaría, y lo estoy cumpliendo por ti, cada día".
Cuando vio que el mensaje estaba enviado, rompió a llorar.
lunes, 7 de enero de 2013
Primer propósito de Año Nuevo
Debería estar arrepentida
y suplicar perdón.
Lamentar las mentiras,
tanta maldad creciente,
el odio sin medida.
Enfrentarme al espejo,
mirarme a los ojos,
cara a cara, sin miedo,
y pedirme perdón
por el daño que me he hecho.
y suplicar perdón.
Lamentar las mentiras,
tanta maldad creciente,
el odio sin medida.
Enfrentarme al espejo,
mirarme a los ojos,
cara a cara, sin miedo,
y pedirme perdón
por el daño que me he hecho.
miércoles, 2 de enero de 2013
Carta a la alumna
No preguntes, querida alumna,
cuándo dejarás de ser demasiado
joven para poder cambiar.
Los jóvenes evolucionan
constantemente, y quiero
contártelo porque tal vez
yo pronto lo olvide.
No maldigas tu postura,
ni lamentes que solo los ignorantes
conocen la felicidad.
Pues tú bien sabes, como yo,
que nunca pretendimos
ser felices.
Si me sigues, si me escuchas,
es porque ansías saber,
y sobre todo, saber contarlo.
Tú único pecado es ser mi alumna,
pues la maldición del discípulo
radica en tener que superar
los errores del maestro.
Aunque, probablemente,
sea una palabra
muy grande para mí.
Y, sin embargo, son tan
terribles mis faltas, tan
profundas mis grietas,
que ya me siento
demasiado mayor
para poder cambiar.
Por eso, querida alumna,
discípula,
tan joven, tan afortunada,
que posees el tiempo en tus manos
y que ya has ganado tanto,
te pido que camines con cuidado
sobre mis turbios pasos, cuando los sigas.
Y que cuides mis errores con cariño,
porque yo aún los amo.
martes, 1 de enero de 2013
Lo imposible inevitable
Él le dijo que era imposible, que jamás sucedería. Se lo decía porque lo creía verdaderamente. Firmemente. Y por esa creencia se alejó de ella mil veces y, sin saber muy bien por qué, otras tantas regresó a su lado. Pasó el tiempo y él siempre tuvo la razón. Así lo creía. Tan inflexible y acertado estuvo que, después de muchas lágrimas e intentos, la convenció de aquella imposibilidad absoluta. Creyó, junto a él, en aquella realidad no-posible. Y, entonces, solo entonces, sin razón y sin sentido, sucedió.
Y ahora, cuando los sueños son realizables, ella cree en lo Imposible, como aquel que creyó algún día en lo Fatal. Y lo busca incansable. Inevitablemente.
Y él, que ya no está convencido del todo de estar en lo cierto -aunque todavía no lo sepa-, puede que comience a creer en ella.
(Porque la está leyendo en estos momentos).
(Porque la está leyendo en estos momentos).
lunes, 19 de noviembre de 2012
Enajenación del beso
Me siento protegida
por tus labios,
pues sumergida
en ellos no hay dolor,
ni miedo, ni pensamiento.
Tus manos me abrigan
el alma y la adormecen
ingenua, sin saber que
sucederá el minuto siguiente.
Qué suave el murmullo
de la carne despreocupada
y ardiente, sin peso.
Qué bella la ignorancia
feliz que se produce
siempre durante el beso.
por tus labios,
pues sumergida
en ellos no hay dolor,
ni miedo, ni pensamiento.
Tus manos me abrigan
el alma y la adormecen
ingenua, sin saber que
sucederá el minuto siguiente.
Qué suave el murmullo
de la carne despreocupada
y ardiente, sin peso.
Qué bella la ignorancia
feliz que se produce
siempre durante el beso.
domingo, 18 de noviembre de 2012
Leonor
Esta tarde fría y turbia
me muerden los recuerdos
los dedos de los pies.
Y van subiendo.
Dormiría con cuervos negros
a la sombra de Palas
si con ellos Leonor volviera.
Allan Poe también
pronunció "Nunca más"
en mi oído tibio y trémulo.
Pero yo apenas podía
creerme debajo de su aliento.
Le extraña demasiado mi piel
desconcertada mientras duele
el siglo XIX dentro de las venas.
Le extraña demasiado mi piel
desconcertada mientras duele
el siglo XIX dentro de las venas.
No lograré escapar,
pese a todo,
de este no saber parar,
de querer seguir intentando.
Definitivamente,
soy demasiado mayor
para estar tan loca.
miércoles, 31 de octubre de 2012
Halloween
Aquella noche del 31 de octubre apenas durmió, eso es cierto. Fue a una fiesta con amigos y regresó sola a altas horas de la madrugada, a pesar de las amenazas sobre fantasmas y monstruos que la acompañarían de camino a casa por parte de los amigos, medio borracha y jugando a ser trapecista sobre sus tacones. Recorrió el pasillo, regándolo de las uñas postizas de bruja. Una vez metida en la cama, poco le importó ensuciar las sábanas con los restos del maquillaje de su disfraz de Halloween. Soñó con sombras y sensaciones extrañas, todo producto del alcohol y el desenfreno de la noche.
Cuando, a la mañana siguiente, se miró en el espejo del cuarto de baño, recién levantada, estaba perfectamente maquillada y con la manicura francesa hecha.
lunes, 15 de octubre de 2012
Fotografía
Me retrata el día, una vez más,
acurrucada en cualquier rincón
de una existencia templada.
Y yo, que siempre busco
a quien me contagie de ataraxia,
me dejo vencer
por la hipersensible nostalgia
del que no sabe hacerlo mejor.
Que no podría, de cualquier modo.
acurrucada en cualquier rincón
de una existencia templada.
Y yo, que siempre busco
a quien me contagie de ataraxia,
me dejo vencer
por la hipersensible nostalgia
del que no sabe hacerlo mejor.
Que no podría, de cualquier modo.
domingo, 14 de octubre de 2012
Beatus ille
Escapan de sus labios a borbotones ansiosos los silencios.
Y sus pestañas aletean las ansias por volar.
Y tú le miras, y no lo adivinas.
O ya lo sabes, y prefieres no mirar.
Y sus pestañas aletean las ansias por volar.
Y tú le miras, y no lo adivinas.
O ya lo sabes, y prefieres no mirar.
sábado, 13 de octubre de 2012
No hay remedio
Vivir siempre equivocada,
hacer del error un hábito
y de la indiferencia un gesto más.
Y querer curar este alma,
arrepentirme del pacto tácito
que me hice de no cambiar.
hacer del error un hábito
y de la indiferencia un gesto más.
Y querer curar este alma,
arrepentirme del pacto tácito
que me hice de no cambiar.
martes, 9 de octubre de 2012
La historia de la mujer-luciérnaga
Érase una vez una niña-libélula que tenía miedo a la oscuridad.
Utilizaba los días para huir volando de las noches, siempre en dirección a cualquier otro lugar. Un atardecer en que las sombras ya le alcanzaban, llegó un hada blanca y le dio luz propia.
La mujer-luciérnaga siguió volando, pese a todo, porque se había acostumbrado a no estar.
Utilizaba los días para huir volando de las noches, siempre en dirección a cualquier otro lugar. Un atardecer en que las sombras ya le alcanzaban, llegó un hada blanca y le dio luz propia.
La mujer-luciérnaga siguió volando, pese a todo, porque se había acostumbrado a no estar.
jueves, 4 de octubre de 2012
Antes de lo evidente
Abrí una ventana
y la luz me hizo daño en los ojos.
Hubiera querido contarle al mundo
que soy distinta y sin embargo,
no mejor.
Que he descubierto nuevos pasadizos
oscuros del laberinto que todos tenemos por alma,
pero que no me atrevo a explorarlos.
Hubiera querido contar con alguien
que quisiera estar al otro lado.
Pero tanta luz me dañó los ojos,
así que preferí cerrar la ventana,
en silencio.
Sin embargo, ya poco importó cerrarla.
La luz de la pantalla del ordenador
seguía estando ahí.
y la luz me hizo daño en los ojos.
Hubiera querido contarle al mundo
que soy distinta y sin embargo,
no mejor.
Que he descubierto nuevos pasadizos
oscuros del laberinto que todos tenemos por alma,
pero que no me atrevo a explorarlos.
Hubiera querido contar con alguien
que quisiera estar al otro lado.
Pero tanta luz me dañó los ojos,
así que preferí cerrar la ventana,
en silencio.
Sin embargo, ya poco importó cerrarla.
La luz de la pantalla del ordenador
seguía estando ahí.
martes, 18 de septiembre de 2012
El tiempo de la libélula
Tal vez comencé
llorando por ti,
pero a estas alturas
no lo recuerdo.
Cuando las lágrimas
nublan junto a los ojos,
el corazón,
todo es confuso.
Admito
que me desconcierta
el final
pero lo que siempre
me ha aterrado,
verdaderamente,
es el imparable
comienzo.
llorando por ti,
pero a estas alturas
no lo recuerdo.
Cuando las lágrimas
nublan junto a los ojos,
el corazón,
todo es confuso.
Admito
que me desconcierta
el final
pero lo que siempre
me ha aterrado,
verdaderamente,
es el imparable
comienzo.
Los "Bocados sabrosos" de ACEN, una propuesta literaria necesaria
Esta entrada a mi blog es algo distinta. Normalmente evito el enfrentamiento autor-lector, porque considero que mis textos hablan más de mí de lo que yo pudiera expresar jamás. Sin embargo, esta vez -y por una buena causa, una causa solidaria- me gustaría hablaros de mi gran pasión, mi más hermoso pecado, la primera responsable de que yo esté aquí, colándome entre vuestras lecturas. La literatura. Ella ha formado parte de mi vida desde la niñez, entonces como un juego en el que yo inventaba historias y breves poemas; en la actualidad, a la afición de escribir se ha sumado la profesión del estudio de la Literatura y la Lengua. Gracias a mis estudios de Filología Hispánica, de un Máster en Estudios Literarios, pero sobre todo a los de un doctorado en Literatura hispanoamericana, llegué al conocimiento de este moderno y cada vez más valorado género que es el Microrrelato. Bajo la mágica influencia que supuso la lectura de El dinosaurio del mayor microrrelatista de todos los tiempos, el guatemalteco Augusto Monterroso, comencé a profundizar en esta peculiar escritura, la cual se encuentra a medio camino entre el chiste, la novela y el aforismo (por no hablar de las greguerías de nuestro adelantado escritor, Ramón Gómez de la Serna ). Debo confesar que el microrrelato también llegó hasta mí por mi afición al relato breve hispanoamericano y sus grandes autores. A través de aquellas primeras escrituras, donde mi relato cada vez necesitaba menos palabras para mostrar su universo, me he visto inmersa en un torrente de creación que considero lleno de oportunidades, donde antiguos y nuevos significados están aún por codificar y descifrar; todo ello bajo el prisma de una modernidad que ya amenaza con ser post-moderna.
Mi primer gran premio llegó con el II Concurso Internacional de Microrrelatos "Caja Ávila" y a partir de ese momento llegaron diversas publicaciones y premios, tanto a nivel investigador como creativo-literario. Una de esas publicaciones me la proporcionó ACEN, una asociación de escritores noveles que nos aporta una brillante y solidaria plataforma para que los jóvenes podamos darnos a conocer en este difícil y excesivamente transitado mundo de las letras. Participé como seleccionada en su primer volumen de microrrelatos "Bocados Sabrosos", de lo cual me siento enormemente orgullosa, pues la venta de sus ejemplares ayudó a muchos niños con parálisis cerebral. Es emocionante ver los dibujos que los niños realizaron para enriquecer el pequeño libro de historias. Esta vez, participo como finalista en la segunda edición del Concurso de Microrrelatos de ACEN, lo cual me produce una aún más especial satisfacción. Espero no defraudar a todos los que quieran leerme en el próximo "Bocados Sabrosos II", que estará a la venta a mediados de octubre, participando también de iniciativas solidarias.
Quisiera concluir dando las gracias a todos aquellos que alguna vez creyeron en mí, los que me aconsejaron, los que soñaron a mi lado con historias llenas de colores nuevos y a todos los que alguna vez pensaron en mí como escritora.
Gracias.
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